La resolución es un término utilizado en fotografía digital para indicar la cantidad de información que hay en pixeles (Teoría aditiva del color, luz – Canales RGB) o puntos de impresión (Teoría sustractiva del color, pigmentos – Canales CMYK) en un área dada en centímetros o en pulgadas; siendo pulgadas, las más utilizada.

Terminología

Cuando hablamos de la resolución de una imagen  para pantalla,  tenemos los términos: PPI (En inglés points per inch) o en español PPP (Pixeles por pulgada).

 

PPP. En este caso pixeles por pulgada. Imagen tomada de: www.adrformacion.com

Cuando se habla en terminos de impresión, la resolución se maneja en DPI (En inglés dots per inch) o en español PPP (Puntos por pulgada).

Cuantos más píxeles representados en pantalla o puntos impresos existan por área, mayor será la resolución de la imagen. Cuando menos pixeles o puntos existan, menor será la resolución.

Estándares

Existen 2 estandar relacionados con la resolución en la imagen digital:  72 dpi usado para visualizar las imágenes en pantalla (Aplicativos web o multimedia) y 300 dpi, utilizado en los sistemas de impresión. Fotógrafos, ilustradores y publicistas tienen que aprenderse de memoria esta información y usarla en sus flujos de trabajo.

¿Qué pasa si pongo una imagen a más de 72 dpi en un blog? El archivo queda con más información de la necesaria. En pantalla no alcanzamos a percibir diferencias entre una imagen que posee 72 dpi y la misma a una resolución mayor. Pero de inmediato se notan diferencias cuando es la imagen posee una resolución menor a 72 dpi. Esto se debe al tamaño del pixel en pantalla y la homogeneidad del tramado.

Al usar una imagen de más de 72 dpi en un sitio en internet, esta va a ocupar un espacio mayor en disco y por ende, se va a demorar más su transmisión.

¿Qué pasa si imprimo una imagen con una resolución inferior a 300 dpi? Entre menos dpi tenga la imagen, con mayor pérdida de calidad saldrá impresa. El impresor puede corregir el problema (sin interpolar el archivo) imprimiendo más pequeño. Por el contrario, si el impresor sabe que el archivo es para una impresión de gran formato y esta se va a apreciar desde muy lejos, como por ejemplo una valla, se puede imprimir incluso a 120 dpi y nadie (por efecto de la distancia y la forma en que trabaja la agudeza visual) notará los problemas de calidad que se verían si tuviéramos la oportunidad de apreciar la imagen de cerca.

¿Qué pasa si imprimo una imagen con una resolución mayor a 300 dpi? Es probable que un ojo experto, educado en la impresión y en el color, pueda ver diferencias entre una impresión hecha a 300 dpi y la misma hecha a 600 dpi. Pero la mayoría de las personas no notan la diferencia debido a la forma como percibimos lo que vemos. En general, el humano promedio no está educado visualmente en este tipo de trabajos y tiene pocas bases comparativas para medir la calidad de la impresión.

Existe una gran discusión al respecto entre fotógrafos, e impresores independientes, que trata sobre la conveniencia  o no  de imprimir a una resolución superior. Existen impresoras que trabajan a 9400 dpi y pregonan el beneficio que esto conlleva. Hasta que no tenga una impresora a la mano y pueda realizar comparaciones, no puedo contarles mucho. Pero lo que si es cierto, es que en la medida que se han hecho gotas más pequeñas de impresión (Ya vamos en un picolitro – una billonésima parte de un litro) es válido que en esa pulgada hayan más puntos. El resultado entre otros: degradados y mezclas de colores más fluidos y una impresión con más detalles.

La resolución desde las cámaras

La mayoría de las cámaras digitales graban las imágenes en dos tipos de formatos de archivo: RAW y JPG. En los archivos RAW el usuario otorga la resolución cuando procesa el archivo. Por defecto y según el programa que se use, cuando se exporta de RAW a otro formato, se usa entre 240 dpi y 300 dpi.

Con los archivos JPG, en la mayoría de los casos, la resolución que usa la cámara cuando guarda la imagen es 72 dpi. Esto es así, por el tipo de usuarios que usan los formatos JPG. Usuarios novatos, que no poseen grandes conocimientos técnicos y que desean compartir de una manera fácil y rápida, sus imágenes por medio de un correo electrónico, una presentación en Power Point, en un TV o una red social.

La finalidad. Parte fundamental del flujo de trabajo de una imagen digital.

Se toma la imagen, se pasa al computador y se procesa, se post procesa y cuando ya está finalizada se organizan unos parámetros  de acuerdo a su finalidad. Muchas veces la imagen se procesa para ambos sistemas.

Si el fotógrafo sabe de antemano que la imagen es para una página web, dirige todo el flujo de trabajo a esa necesidad.

Si por el contrario, esa imagen es para impresión, las exigencias aumentan en el flujo de trabajo.

Se puede pasar de un archivo de impresión a web de forma muy sencilla, pues la interpolación es negativa y no hay problema. Pero cuando se tiene una imagen web y se trata de imprimir, solo se obtiene una copia fiel en un tamaño pequeño. Esto ocurre por un problema de interpolación debido a la falta de información por la poca resolución.

La manipulación de la resolución

El usuario puede manipular la resolución, interpolar y definir el tamaño de la impresión acorde a sus necesidades. El resultado dependerá de la calidad del archivo. Ahora, este tema que debería ser, un trabajo del impresor, ha pasado a ser parte del control del fotógrafo.

El fotógrafo debe encargarse de este tipo de trabajo y entregar las imágenes listas al impresor, publicista o diseñador gráfico.

Voy a explicar el cambio de la resolución de 72 dpi a 300 dpi sin interpolar (Sin agrandar ni disminuir en el proceso, el tamaño de la imagen).

En Paint.NET

1. Abrimos la imagen JPG con Paint.net.

2. Chequeamos la resolución por el menú – Imagen – Cambiar el tamaño. (Para cambiar el idioma de Paint.Net, vaya por el menú – utilidades  -idioma)

3. Si en la resolución aparece 72 dpi. Realizamos el ajuste a 300 dpi. Observe que el tamaño en pixeles permanece intacto. Esto quiere decir que no se interpolo, ni positiva ni negativamente.

4. Oprima aceptar. El cambio de resolución se realizó con éxito.

En Adobe Photoshop

1. Abra el archivo JPG.

2. Vaya al menú: Imagen – Tamaño de Imagen.

3. Verifique la resolución. Si está a 72 dpi, deseleccione la opción: Remuestrar imagen. Esto inactiva la interpolación.

4. Cambie la resolución a 300 dpi. Observe que el tamaño en pixeles no varió. Esto significa que no hubo interpolación.

5. De aceptar. El cambio de resolución se realizó con éxito.

De la misma manera el cambio se hace de 300 dpi a 72 dpi. Si tienen alguna duda, escríbanme. Me interesa mucho que este tema quede muy claro. En el concurso de Fotografía de fauna, muchísimas imágenes se descartaron por no estar (Como lo exigía el reglamento) a 300 dpi. Ver link.

Recomendación si va a imprimir

Vuelvase amigo del impresor, conozca sus flujos de trabajo y preguntele sobre la resolucion que necesita segun el tipo de trabajo. Si es necesario hacer pruebas, puede pedirlas. Establecer esa relación de una manera cordial,  significa una ganancia para ambos.

Les recomiendo los siguientes enlaces:

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